CEO2

(Gerente + compartiendo experiencias organizacionales)

No estoy 100% a favor del sistema americano de despido, pero hay ciertas cosas que me gustan. El hecho de poder despedir sin indemnización hace que cada persona tenga que ganarse el puesto cada día, y esto es bueno. Cada profesional procura ser la mejor versión de si misma, y hace un esfuerzo por trabajar bien y desarrollarse. Por aportar valor a la empresa. Y es que es lógico; si aportas sigues, si no aportas, encantado de haberte conocido. No hay por qué pagar por alguien que no lo merece. Llevándolo al extremo sería como ir al supermercado y que te obligasen a comprar productos que no quieres, pero vienen del sistema.

Lamentablemente, en España es un cachondeo. El hecho que los funcionarios estén blindados, o personas que llevan mucho tiempo en una organización privada, blindados por una indemnización muy grande, no me parece bien. Y esto no es aplicable a todos, porque hay gente veterana que trabaja con pasión, pero hay mucha gente que ante el blindaje se duerme, y esto nos hace menos competitivos contra otros que sí tienen ganas.

No me gusta, no obstante, que una empresa pueda despedir libremente a trabajadores que puedan rendir menos por una situación determinada. Por ejemplo, una enfermedad de la persona o de un familiar, un embarazo,  la edad (una personas próxima a la jubilación no puede rendir lo mismo que una persona de 20 años),…Debería haber cierta protección, pero esta no debiera ser por los años que llevas en una organización, conocida como “la antigüedad”. Un sistema debiera proteger a los que lo necesitan, pero no a los caraduras. Y el sistema actual, no distingue entre unos y otros.

No sé cuál es la solución, probablemente ni una ni otra. Pero aquí tenemos lo que tenemos, y nos hace ser menos competitivos. Y es que cuando veo o leo a los dirigentes sindicales y a los de la patronal, pienso que siempre tendremos lo mismo.

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