CEO2

(Gerente + compartiendo experiencias organizacionales)

Las pequeñas cosas son muy importantes.

Las pequeñas cosas tienen grandes efectos.

Es importante que una organización esté al tanto de los detalles. La diferencia está en los detalles, y no estoy hablando de dinero, de todo lo que se puede comprar. Estoy hablando de un saludo, una sonrisa, un “bien hecho”, un gracias, un café, mirar a los ojos, llamar a las personas por su nombre, felicitar por el nacimiento de un hijo, comunicar quien nos visita, preguntar a la gente cómo se encuentra, pedir perdón, no mentir, ser amable, felicitar un cumpleaños, pedir por favor, interesarse por alguien que ha estado mucho tiempo de baja… No cuesta ni dinero ni esfuerzo, es un tema de respeto y de valoración de la persona.

Porque, claro, ¿cómo piensas afrontar lo complejo si no cumples con lo básico?¿Cómo piensas subir al nivel dos si te encuentras en el nivel cero?¿Qué clase de cultura tiene una organización que no cumple con lo básico?¿Qué clase de gente quieres tener contigo?¿En qué ambiente los vas a hacer vivir?

La gente te quiere porque cumples con lo básico, y por ello, está dispuesta a acompañarte en lo complejo. Si no cuidas a tu gente con las pequeñas cosas estarás solo, o como me decía hace poco refiréndose a su anterior trabajo una persona que hemos contratado  “aquello era la selva”.

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