CEO2

(Gerente + compartiendo experiencias organizacionales)

 

He tenido buenos y malos jefes, si he de ser sincero, más malos que buenos. Sin embargo, he aprendido tanto de unos como de otros. De los primeros, de lo que hay que hacer, y de los segundos de lo que no hay que hacer. Para no entrar en discusioens, diré que para mí, en el mundo empresarial, un jefe puede ser líder o no, pero un líder siempre tiene que ser jefe. Hoy voy a hablar de jefes, no de líderes.

Se habla mucho de que la gente no huye de una empresa, sino que huye del jefe que tiene. En mi opinión, huye más bien de la persona, no de la función.

El infierno, ¡huye!: Una persona puede ser mala y ser mal jefe. ¿Empieza a hacer calor? ¿Lo notas? Estas en el infierno. Nada que hacer más que huir o enviar curriculums de tu jefe a la competencia. Empresa o departamento al pairo. A ver por dónde sopla el viento cada día. Equipo desmotivado, cuchicheo, peleas, gente mandando curriculums,…

Aprende y huye: Puedes tener un buen jefe que sea mala persona. Normalmente son personas a las que les gusta trabajar solos. Nacieron sólo con la parte izquierda del cerebro, la racional, y la parte derecha, la emocional, está vacía. Te recomiento que aprendas y te vayas. Normalmente es un jefe ejecutivo. Su trabajo lo hace bien, y hace que la gente que depende de él trabaje, pero no busques nada más en él.

Vas a trabajar mucho: Una persona puede ser buena, y mal jefe. En este caso, dejará hacer, delegará (voluntaria o involuntariamente), se preocupará por su gente, motivará… creará equipo. Es obvio que posiblemente no decida, no ejecute, se le olviden las cosas…. pero quizás estas tareas puedan ser suplidas parcialmente por su equipo. Depende de tu actitud, puede ser un problema o una oportunidad. Problema: tengo que hacer su trabajo, no se entera,….Oportunidad: tengo autonomía. Decido sobre mi departamento y mi trabajo,… Esto lo he vivido en varias empresas en las que he estado. Un jefe malo, buena persona, con un equipo profesional, funciona. Eso si, hay que saber covivir con esta situación. Todo esto es siempre sin llegar al extremo de máxima incompetencia.

El paraíso: La isla en el océano. Encontrarte con un buen jefe que además es buena persona. Como las meigas, haberlas haylas…. Muy pocos. Personas profesionales, bien formadas en lo suyo, ejemplo en todo lo que hacen, considerado con las personas, respetuoso, motivador, creador de equipos, que reconoce, que empatiza, que marca la dirección,…

Sinceramente, siempre he preferido el mal jefe a la mala persona. Si todo es bueno, pues mejor. Con el buen jefe la gente está alegre, con el mal jefe, la gente se alegra cuando éste no está:

 

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