CEO2

(Gerente + compartiendo experiencias organizacionales)

Lamentablemente dedicamos muy poco tiempo de nuestra jornada laboral a pensar. Sin embargo, es uno de los motivos principales por lo que nos pagan. A determinado nivel, se te paga para que pienses, y después para que eso que has pensado lo lleves a la práctica, directa o indirectamente. Es decir, y en plata, para que GENERES

Para poder realizar esto, las empresas necesitan gente inquieta, gente que quiera aprender, experimentar, crear, hacer, crecer…

Si contratásemos personas para hacer lo mismo que ha hecho el anterior, nos bastaría con contratar administrativos, y seria mucho más barato. 

 Como decia Steve Jobs: Nosotros no contratamos a personas para decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan qué tenemos que hacer” 

Si alguien a estas alturas todavía piensa que va a venir alguien a pensar por él, que por favor se dé una ducha de agua fría para despertarse bien.

 También importante, pensar antes de hacer. Esto significa, medir los posibles resultados y sus consecuencias, plantearse diferentes escenarios posibles. En ocasiones sucede al revés. Se actúa, y luego se piensa sobre el resultado. A veces puede funcionar, pero muchas veces ya es tarde.
 El otro día Whatsappeaba con Uxue Ibarrola desde Italia, y le comenté que estaba pensando en el hotel. Me decía que pensará en grande. Le conteste que si, y lo siguiente:

Piensa en grande y se quedará en medio.

Piensa en medio y se quedará en pequeño.

Piensa en pequeño y…

 Bueno, pues la solución será pensar en EXTRAgrande.
 Pensar antes de hacer:

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